Según los antecedentes difundidos por la prensa, atribuidos a la Fiscalía Centro Norte, un imputado atacó a su defensora con un lápiz en el cuello y posteriormente con la cadena de sus grilletes, al término de una audiencia de control de detención en el Centro de Justicia de Santiago.
Cuatro funcionarios de Gendarmería intervinieron para reducirlo. El Ministerio Público lo formalizó por homicidio frustrado y el tribunal decretó su prisión preventiva.
Solidaridad con la colega afectada
Expresamos nuestra solidaridad con la colega afectada. Su integridad, recuperación y acceso a acompañamiento médico, psicológico y jurídico deben ser una prioridad institucional, resguardando su privacidad y evitando su revictimización.
Revisar las condiciones de seguridad
La gravedad de este hecho exige revisar las condiciones de seguridad en que se desarrolla la defensa penal pública, tanto en tribunales como en recintos penitenciarios. Es necesario esclarecer las circunstancias de la agresión, evaluar las medidas preventivas existentes y adoptar las correcciones que correspondan.
Esta revisión debe traducirse en acciones verificables:
- Protocolos de prevención y respuestaProcedimientos claros para anticipar situaciones de riesgo y actuar de inmediato cuando ocurren.
- Condiciones seguras para las entrevistasEspacios y resguardos adecuados para el contacto de defensoras y defensores con sus representados.
- Coordinación efectiva con Gendarmería y tribunalesTrabajo conjunto entre las instituciones presentes en cada audiencia y recinto.
- Comunicación oportuna de amenazasMecanismos ágiles para informar amenazas y situaciones de riesgo.
La exposición a la violencia no puede normalizarse como parte del trabajo. Garantizar el derecho a defensa también exige proteger la vida y la integridad de quienes lo hacen posible.
